Videojuegos: ¿quieres crearlos?

Cualquier apasionado de los videojuegos ha pensado alguna vez en la posibilidad de crear el suyo, en llevar a la pantalla su idea, pero, aunque disfrutar jugando resulte muy sencillo, diseñar y hacer realidad un proyecto de videojuego no lo es en absoluto.

citmvideojuegos_MlSacar al mercado un nuevo videojuego es toda una apuesta, (en ocasiones bastante arriesgada), que requiere años de trabajo y el esfuerzo de distintos profesionales especializados que han hecho de su pasión su propia profesión.

Si a ti también te gustaría formar parte de esta industria de los contenidos multimedia enfocados al ocio y el entretenimiento, ahora puedes prepararte para lograr tu objetivo cursando el Grado en Videojuegos en alguno de los centros que lo imparten como, por ejemplo, el Centro de la imagen y la Tecnología Multimedia (Citm), adscrito a la Universitat Politècnica de Catalunya.

Durante cuatro años tendrás que estudiar duro para conocer las distintas herramientas y todas las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías a la hora de conseguir hacer realidad un videojuego. Finalizada tu formación, tendrás un título oficial y estarás preparado para iniciar tu carrera profesional en una industria tan exigente como apasionante.

El Grado en Videojuegos está pensado para formar profesionales con un doble perfil que les permita tanto diseñarlos como desarrollarlos. Con un plan de estudios que combina, desde el primer momento, los necesarios conocimientos teóricos con la práctica, los graduados podrán diseñar y programar tanto videojuegos como otros contenidos dirigidos al entretenimiento digital.

Fundamentos del Diseño, Sistemas operativos, Narrativa audiovisual, Animación 2D y 3D, Motores de videojuegos, Gamificación… son muchas las materias incluidas en el Grado para garantizar la formación más completa a los futuros profesionales y el conocimiento de los distintos trabajos implicados en la creación de un videojuego. Solo así podrán elegir especializarse en aquel aspecto de la profesión que les resulte más atractivo.

La industria de los videojuegos y de los contenidos multimedia es una de las más potentes en la actualidad y una de las que sigue generado puestos de trabajo. Programador de apps, experto en programación de aplicaciones gráficas, artista técnico y, por supuesto, experto en desarrollo de videojuegos son solo algunas de las salidas profesionales que ofrece el Grado.

Si quieres crear tus propios videojuegos o simplemente formar parte de este sector en alza, la propia creatividad es importante pero tendrás que trabajar duro para complementarla con una formación adecuada que te permita obtener de ella todo su potencial.

¿A quién no le gustaría desarrollar una videojuego que enganche a la gente y haga disfrutar a todos sus players como el reciente y espectacular Pokemon Go o sagas históricas como Call of Duty, Gran Tursimo o Grand Theft Auto?

No lo dudes y apuesta por un futuro lleno de retos y oportunidades de éxito.

Los videojuegos – Fuente inagotable de disfraces

Batman, Chewbacca, Son Goku…No es que estemos cansados (nunca lo estamos) de ver disfraces de personajes de películas o de series de televisión pero sí es cierto que son disfraces tan recurrentes que ya resulta difícil sorprendernos por la originalidad del disfraz de un personaje de película, por poco protagonista que sea.

¿No existen otros personajes imitables a parte de los que aparecen en el séptimo arte o en la pequeña pantalla? Obvio que disfrazarse del personaje de una película es una opción entre otras tantas posibilidades…

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Memes, personajes de novelas literarias, personajes de cómic, esculturas, pinturas, personajes de videojuegos….

Es cierto que personajes de ficción (o incluso reales) tenemos para aburrir y existen ámbitos como el cine o la televisión que dan mucha mayor cobertura y pueden ser más reconocibles (precisamente por ser más reconocibles comienzan a ser menos originales…) y llamativos. Pero existen otros campos (como la literatura, la pintura, la escultura o los videojuegos…) que también disponen de una serie de personajes protagonistas y menos protagonistas tremendamente disfrazables. Y como hemos dicho, al ser popularmente menos conocidos, el atributo de que este disfraz sea original cobra demasiados enteros.

¿Hemos dicho personajes de videojuegos? Sí. Personajes de videojuegos. ¿Acaso no existen personajes tan clásicos cómo Pacman, los fantasmas de Pacman, Blanka o los demás personajes de Street Fighter; o tan actuales como Ezio Auditore (Assasins Creed) o Master Chief (Halo) capaces de ser tan originales (o más) que los personajes de películas?

Es cierto que no tiene tantísimas alternativas cómo el mundo del Cine, pero dentro del mundo de los videojuegos encontramos disfraces originales y exclusivos capaces de hacernos vivir un ratos tremendamente divertidos.

Pero no solo eso. Detrás de cada videojuego se encuentra una historia y un argumento (aunque sea tan simple como la del comecocos), completamente extrapolable a la vida real (disfrazablemente hablando), pues recrear entre un grupo de amigos escenas de videojuegos puede volver a recrear otra historia divertida fomentada por la imaginación.

Y un personaje de videojuego ¿tiene personalidad definida? ¿Puede ser un modelo a imitar por los usuarios de videojuegos? Está claro que hay personajes tan simples como Pacman que su caracterización obedece simplemente a una cuestión jocosa. Sin embargo existen otros personajes más modernos y elaborados como Ezio Auditore capaces de transmitir actitud y valores mucho más identificables y susceptibles a ser imitables por el usuario.

De hecho existen videojuegos cuyos personajes ya tienen una apariencia y una actitud humana como los Sims, ese videojuego que simula vidas cotidianes

Incluso elementos aparentemente sin vida como las piezas del Tetris, o los caramelos del Candy Crush Saga, pueden ser una fuente perfecta para escoger nuestros siguientes disfraces en Carnaval.

La cuestión es que disfrazarse de un personaje de videojuego tiene tantas posibilidades o más que un personaje de cine o de serie de televisión, ya que estos personajes son capaces de crear una historia (sobre todo si lo hacemos acompañados), de tener actitudes imitables (cosa que también ocurre con los personajes de película), pero a diferencia de estos, pueden ser más originales, divertidos y desenfadados.